Transformación digital, transformación hacia la calidad

Transformación digital

“Tecnología adaptada a las organizaciones y organizaciones adaptadas a la tecnología”

Mucho se ha hablado sobre la transformación digital en los últimos tiempos, pero ¿qué es realmente? ¿qué necesita mi organización para transformarse?

Como su nombre lo dice, la transformación digital trae asociado el uso de las nuevas tecnologías, cuya implementación nos permite mejorar nuestras capacidades e innovar en los procesos, el desarrollo de tareas y la prestación de los servicios, logrando así avanzar hacia las metas propuestas, siendo más productivos y eficientes para alcanzar la calidad.

No obstante, la tecnología en sí misma no garantiza la transformación, pues se requiere de otros pilares fundamentales para obtener resultados reales y valiosos que modifiquen positivamente a las organizaciones con una ventaja competitiva frente al mercado.

Cuando la transformación digital es profunda y poderosa, llega a modificar incluso el modelo de negocio y para esto, necesita de:

  1. Estrategia: que defina el horizonte, las metas a alcanzar y el uso que se le dará a la tecnología.

  2. Procesos: adaptados a los nuevos requerimientos, al nuevo modelo de negocio y al contexto, que permitan aprovechar al máximo la tecnología.

  3. Tecnologías: en toda la extensión del término, es decir, software, hardware, telecomunicaciones, infraestructura, redes, entre otras.

  4. Personas: son la esencia de la transformación a nivel interno y externo de las organizaciones. Contempla los equipos de trabajo, proveedores, clientes y usuarios. Son de vital importancia en el proceso, pues son las únicas capaces de generar un concepto que valide la transformación.

 

Encarar un proceso de transformación digital implica muchos retos en todos los niveles, pero también muchos beneficios. Es por esto, que debe convertirse en un compromiso consciente, incorporado a la estrategia, con un rumbo claro y haciendo una socialización al interior de la organización para contar con el apoyo de todo el equipo de trabajo.

Una de las recomendaciones para llevarlo a cabo es implementarlo inicialmente en proyectos pequeños, que nos permitan tener logros a corto plazo, que sirvan como prueba y ejemplo de su eficacia, para ser aplicado paulatinamente en toda la empresa, generando una cultura de transformación que empatice con el cambio y esté dispuesta a aceptarlo.

Como lo planteó W. Edward Deming, “la calidad es compromiso de todos”. Una gerencia comprometida explicará a sus empleados por qué el cambio es necesario, logrando involucrar a todos en el proceso de transformación. Por su parte, los colaboradores podrán aportar de forma más significativa sus conocimientos, crecer profesionalmente y mostrar su liderazgo.

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