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Guía definitiva para exportar productos cosméticos de calidad a Estados Unidos.
Guía definitiva para exportar productos cosméticos de calidad a Estados Unidos

Guía definitiva para exportar productos cosméticos de calidad a Estados Unidos

Los cosméticos han sido reconocidos a lo largo de la historia como uno de los principales símbolos de belleza en hombres y mujeres, convirtiendo al sector que los produce en una de las industrias más fuertes de la economía de diferentes países. 

Colombia no se ha quedado atrás en este proceso y en el 2019 tomó el liderazgo al convertirse en el quinto mercado más grande en Latinoamérica, pero también en uno de los sectores estratégicos priorizados por el Gobierno Nacional para convertirse en el año 2032 en líder americano en producción y exportación de productos cosméticos con base en ingredientes naturales. 

Sin embargo, es necesario fortalecer el sector en diferentes aspectos como los procesos de calidad y el cumplimiento de los estándares internacionales para poder exportar de manera directa a países como Estados Unidos y así lograr ingresar de manera más competitiva y eficaz a los mercados internacionales. 

En este artículo exploraremos la reglamentación de este sector para exportar con las normas de calidad de la FDA o  Food and Drug Administration (Agencia de Alimentos y Medicamentos), agencia del gobierno de Estados Unidos que se encarga de regular todo lo relacionado con el ámbito sanitario (alimentos, medicamentos, equipos médicos y cosméticos).  

¿Qué se considera un producto cosmético?

Para la FDA, los cosméticos son aquellos productos que se utilizan sobre el cuerpo humano con fines de limpieza, belleza o para alterar apariencia externa sin afectar el funcionamiento o estructura del organismo.

También los define como los artículos usados para ser frotados, vertidos, o aplicados. Entre los productos incluidos en esta definición se encuentran los humectantes para la piel, perfumes, lápices labiales, esmaltes de uñas, maquillaje para ojos y rostro, champús limpiadores, permanentes, tintes para el cabello y desodorantes, así como cualquier sustancia destinada a ser utilizada como componente de un producto cosmético. Esta palabra no incluye el jabón. 

De acuerdo con la legislación de EE. UU, un producto puede ser tanto cosmético como medicamento cuando tiene dos usos previstos, por eso se considera importante conocer muy bien su producto y la legislación de sus componentes antes de proceder a exportarlo. 

Regulación y no aprobación 

Es muy importante tener en cuenta que la FDA no aprueba los cosméticos antes de comercializarlos, pero si los regula y los vigila, por ello cualquier producto cosmético que sea enviado a Estados Unidos debe estar etiquetado de forma adecuada.  

La FDA trabaja estrechamente junto con la aduana, para controlar la entrada de los productos al país, verificando el cumplimiento de los mismos a través de la regulación vigente.

Razones para rechazar un producto cosmético:

Uno de los principales consejos para la industria cosmética es revisar a profundidad la legislación estadounidense y cumplir con todos los requerimientos y estándares de calidad. No obstante, aquí te dejamos algunas de las infracciones más comunes: 

  • Que el producto contenga ingredientes contaminantes y nocivas para los usuarios en las condiciones de uso prescritas en su etiquetado. 

  • Infracciones relacionadas con colorantes: todos los colorantes deben estar aprobados por la FDA para su uso previsto.

  • Que el producto esté descompuesto o que contenga ingredientes prohibidos o restringidos. 

  • Etiquetado falso o engañoso.

  • No declarar de manera destacada y visible cualquier información requerida por o bajo la autoridad de esta ley.

  • Presentación o llenado engañoso del envase.

Recomendaciones claves:

Independiente del país hacia donde quiera exportar, la calidad debe ser uno de los factores claves a tener en cuenta. Por ello, es necesario buscar estándares de calidad en las organizaciones para poder competir en el mercado, y aunque muchas son voluntarias, ayudan a establecer soluciones y a evitar procesos repetitivos que generan grandes pérdidas económicas. 

En este sentido se recomienda contar con un sistema de gestión de calidad que tenga en cuenta las normas ISO, que incluyen definiciones, requisitos, guías, métodos de ensayo, entre otros. 

Igualmente, buscar las normas transversales que ayudan a cumplir con los requisitos técnicos obligatorios de los gobiernos, establecidos para proteger la salud pública y salvaguardar los intereses de las naciones. 

La tecnología será un gran aliado para cumplir con las normas internacionales de gestión de calidad. ¡Contáctanos y desbloquea un nuevo nivel en la calidad de tu organización con Daruma! 

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