Saltar al contenido

Aviso de uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en nuestro sitio web. Te contamos más en nuestra Politicas de cookies

ABC de las Buenas Prácticas de Manufactura BPM.
ABC de las Buenas Prácticas de Manufactura BPM

ABC de las Buenas Prácticas de Manufactura BPM

En el año 1906 con la creación de la Food and Drug Administration (FDA) o, en español, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU., inició la primera aproximación a lo que hoy se conoce como Buenas Prácticas de Manufactura o BPM

Fue así como en 1938, en Estados Unidos, se publica la 1ra acta sobre alimentos, drogas y cosméticos donde se introdujo el concepto de inocuidad. Años después, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), publican el documento Codex Almentarius donde se recopilan normas, códigos, directrices y prácticas reconocidas internacionalmente para asegurar la inocuidad alimentaria. 

Es en dicho documento donde se desarrollan las Buenas Prácticas de Manufactura, BPM, que son los requerimientos generales para la higiene en la manipulación, preparación, elaboración, almacenamiento, transporte y distribución de alimentos para consumo humano, con el fin de garantizar que los productos en toda la cadena de valor cumplan con las condiciones sanitarias adecuadas que puedan poner en riesgo la salud de los consumidores. 

Aunque no es de obligatorio cumplimiento, cada país se encarga de su propia regulación e incluye varias condiciones y procedimiento operativos básicos que cualquier empresa alimentaria debe cumplir.

Pero ¿Por qué es tan importante? En este artículo tendrás un ABC de las BPM y su certificación. 

Claves para las BPM:

Es un derecho para todas las personas consumir alimentos inocuos y aptos para el consumo, de ahí la importancia de que las empresas alimentarias que intervienen en cada etapa de la cadena sean responsables de adoptar todas las medidas a su alcance para que los productos alimenticios cumplan con estas normas de higiene.

Alimentos, cosméticos y productos farmacéuticos son así controlados de forma constante bajo el sistema de Buenas Prácticas de Manufactura, BPM, con estándares de calidad establecidos para evitar riesgos como adulteración, etiquetado incorrecto o contaminación cruzada, ayudando a reducir pérdidas y desperdicios, protegiendo a la empresa y al consumidor de sucesos negativos. 

Dependiendo del sector donde se desarrolle, la naturaleza de las operaciones y los riesgos, la Organización Panamericana de la Salud, establece que los elementos claves para las BPM son las personas, los productos, los procesos y procedimientos, así como las instalaciones para garantizar: 

  1. Contaminación mínima de los productos. 

  2. Limpieza, desinfección y mantenimiento adecuados. 

  3. El diseño de superficies y uso de materiales, principalmente aquellos que tengan contacto directo con alimentos, que no sean tóxicos. 

  4. Instalaciones propias para el control de temperatura, humedad y otros. 

  5. Una protección eficaz para impedir el acceso de plagas y su anidación.

Beneficios

La práctica de BPM trae importantes beneficios para la organización, los clientes y el mercado. Su certificación, depende del país y su marco legal, sin embargo, posiciona y garantiza la calidad de los productos, así como al prevención de una cadena de riesgos que pueden generar consecuencias negativas para los consumidores y por ende para las organizaciones. 

Estos son algunos de los beneficios de la ejecución de incluir en sus Sistemas de Gestión de calidad las Buenas Prácticas de Manufactura, BPM: 

Organización: 

  • Mejora los procesos de producción, los sistemas de calidad y la comunicación interna de las organizaciones. 

  • Le permite a la organización contar con los requerimientos legales nacionales e internacionales, así como reafirmar su compromiso con la seguridad alimentaria.

  • Facilita la monitorización, automatización y trazabilidad de los procesos, reduciendo los tiempos de ejecución de las actividades. 

Clientes:

  • Mejora las condiciones de higiene, la imagen de los productos y por ende de la empresa. 

  • Aumenta la posibilidad de acceso a nuevos mercados. 

  • Posiciona el producto por la estandarización en la inocuidad en las operaciones. 

  • Es una garantía de seguridad alimentaria. 

Mercado: 

  • Las BPM posicionan a su marca para tener un mercado seguro con los principios de Higiene de Alimentos como una garantía hacia los consumidores. 

Simplifica procesos y garantiza la calidad de tu gestión para obtener esta y otras certificaciones con Daruma Software. ¡Potencia tu organización hoy! Contáctanos.


Compartir post en:

Entradas relacionadas

Filtrar por: