¿Cómo evaluar la gestión de la calidad empresarial?

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Las normas internacionales de calidad iso 9001  sirven para la implantación de sistemas de gestión de calidad empresarial. Se ha hablado largamente sobre los beneficios de estos sistemas: la capacidad de internacionalización que permiten, la mejora de la rentabilidad gracias a la optimización de procesos y un largo etcétera que merece ser tenido en mente siempre. Sin embargo, surge la duda de ¿cómo se evalúa la gestión de la calidad empresarial? ¿con qué indicadores?

¿Cómo debe ser un indicador?

Antes de empezar a hablar de métodos de evaluación de gestión de la calidad de una empresa, conviene saber que los indicadores sirven para aportar datos que permiten saber, a su vez, cuál es el rendimiento de un proceso, cuál es la calidad de los servicios o productos que la empresa ofrece, qué preocupaciones se relacionan a la calidad del trabajo realizado, qué áreas requieren una profunda investigación, qué cambios se pueden medir a lo largo del tiempo y son relevantes para ejercer un mayor control. Además, estos indicadores que elijamos deben, sin duda tener 3 características: ser viables (convertidos datos factibles), válidos (que sirvan realmente para medir un aspecto importante relacionado con la calidad) y comparables en el tiempo y con otros criterios.

Cómo elegir los indicadores para evaluar la gestión de la calidad

Existen tres aspectos a tener en cuenta cuando debemos elegir indicadores de calidad. En primer lugar, se puede solicitar un feedback de expertos en la materia, una persona que cuente con conocimientos sobre calidad ISO 9001 por ejemplo, que pueda determinar la utilidad y la aplicabilidad de los indicadores que se tienen en mente. Luego, conviene ver si estos indicadores realmente funcionan en la práctica y se pueden entender con facilidad porque solo así podrá ser sencilla y ágil la medición continua de la calidad. Se pueden realizar algunas pruebas de interacción diaria aplicadas a las rutinas empresariales para asegurarnos de haber elegido correctamente los criterios de evaluación de la gestión de calidad que estamos por realizar.

Además, puede ser un gran apoyo establecer las herramientas más usadas para facilitar el registro y la interpretación de los datos que aporten estos indicadores. En este sentido, se puede acceder a una simple hoja de verificación o un diagrama causa efecto; pero también existen otros métodos como el diagrama de dispersión, los histogramas, los diagramas de Pareto, etc. Quien conoce estas herramientas puede ser guía de la medición de la evolución de la calidad en una empresa con total tranquilidad.

Es importante también tener muy clara la periodicidad de las mediciones y la forma de comunicación de estos resultados. Aconsejamos que la evaluación sea tan sofisticada como el sistema le permita ser: si se genera un método que no es sostenible en el tiempo, por muy bueno y detallado que sea, no va a permitir el seguimiento. A veces, menos es más.

Fuente: http://blogdecalidadiso.es/como-evaluar-la-gestion-de-la-calidad-empresarial/